Después de un tiempo volver a hacer una sesión a un niño hace que te des cuenta de que crecen muy rápido. Eso me pasó con Carlos mi sobrino, ya con 6 meses está muy cambiado, ahora hasta le despuntan los dientillos asomandose por esa sonrisa.

Esta sesión es la primera “sesión” en toda regla que le hago al pequeñajo y la verdad que resultó bastante divertida. El nene no para quieto ni un solo momento, todo el día botando, gritando y riendo.

Este es el resultado de ese día, primero en casa y luego en el parque que está en La Minilla. Espero que les guste tanto como a mí.

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